martes, 20 de septiembre de 2011

EL SHOW DE LOS MERCADOS

Mientras nos tienen entretenidos con el “show de los mercados”,  con la inestimable ayuda en la puesta en escena  de los grandes medios de comunicación, el lobby internacional más destructor del mundo sigue creando pánico entre las clases medias europeas y condena a la clase trabajadora a la pérdida de todos los derechos conseguidos tras dos guerras mundiales, un precio que los trabajadores tuvieron que pagar muy alto, con decenas de millones de muertos. 

La destrucción de puestos de trabajo en todos los sectores ha creado tal pánico entre la población que está condicionando la propia recuperación económica. El capital no se basta para consumir sus propios productos y los consumidores o se han retraido por miedo a lo que pueda pasar en un futuro cercano, dejando de gastar, o simplemente no tienen ni un duro para hacerlo. Y no es solamente el paro uno de los problemas que frenan la salida de la crisis sino algo mucho más desesperanzador: la constatación de que entre los trabajadores está creciendo cada vez más el llamado “trabajador pobre”, es decir aquel que tiene un trabajo pero que no gana lo suficiente para llegar a mantenerse hasta fin de mes. Trabajadores precarios que aumentan cada día más como resultado de los pactos a los que llegan sindicatos, empresarios y gobierno en materia sociolaboral.

Frente a esta destrucción masiva de trabajo o al trabajo precario vemos a diario como se multiplican los expedientes de regulación de empleo en empresas que declaran enormes beneficios, tal es el caso de PRISA o de TELEFONICA (MOVISTAR). En el primero de los casos, Prisa presentaba un balance económico positivo de algo más de 11 millones de euros y en el segundo, Telefónica, 6.755 millones de euros. En ninguno el Gobierno ha impedido la puesta en marcha de estos expedientes de regulación, permitiendo que al tiempo que Prisa va a desprenderse de 2.500 persona y Telefónica de 6.500 trabajadores, sus directivos duplican o triplican sus sueldos y sus bonus quizás por el triste mérito de externalizar sus servicios y deslocalizarlos a áreas del mundo en donde se pagan sueldos de miseria.

Alierta, es el ejecutivo de su sector mejor pagado, con 8,6 millones de euros más un fondo de pensiones de infarto, mientras sus consejeros y directivos se embolsan más de 42 millones de euros anuales. Lo mismo que el grupo Prisa que reparte entre sus 16 consejeros más de 10 millones de euros.

Este ejemplo está siendo seguido por numerosas empresas españolas que han visto en la crisis su gran oportunidad para deslocalizar empleo, expulsar trabajadores, reducir salarios y poner a sus pies al poder sindical, incapaz de una contestación efectiva o sencillamente anclados en ese papel de la declaración televisiva o la manifestación callejero festiva, excluyendo las acciones que ahora han quedado en manos de los jóvenes del  15 M.

martes, 6 de septiembre de 2011

¡DIOS MIO, NOS HEMOS EQUIVOCADO!


Un error de bulto pudo haber llevado a analistas y expertos de la economía mundial a cometer el mayor error de sus vidas. Atemorizados por el gran impacto de la crisis financiera mundial determinados políticos y sus asesores económicos se lanzaron inmediatamente a auxiliar a las entidades en bancarrota para así evitar que en su caída pudieran arrastrar al sistema económico mundial, globalizado e interdependiente entre sí. Algo así como si ante una gran epidemia los gobiernos se fijaran antes en el los laboratorios farmacéuticos que en los enfermos y en lugar de acudir de inmediato en ayuda de los ciudadanos se apresurara a inyectar su capital en las multinacionales que han creado el virus mortal. 

Esta alarma mundial ante la crisis financiera ha tenido dos efectos: por un lado debilitar enormemente las reservas de los Estados y por la otra supeditar sus decisiones políticas al terreno económico. Un regalo impagable para el capital financiero mundial que enseguida se ha hecho con las riendas de todo y es quien de verdad está administrando la crisis sometiendo a países completos y destruyendo millones de puestos de trabajo en toda Europa. 

Los responsables primeros de todo esto han sido los políticos que se han dejado abducir por los gurús del mundo financiero y por sus empresas de calificación de riesgo: políticos lobotomizados e ignorantes, desconcertados ante la debacle económica de una docena de entidades bursátiles con centro del Wall Street. 

Hoy vemos como el presidente Obama  arremete contra estas entidades acusándolas de engaño y el Premio Nobel de Economía, Paul Krugman, no duda en afirmar que todo ha sido una gran equivocación de los gobiernos pues lo que realmente, a su juicio, había que haber hecho era salir de inmediato en ayuda de los parados y no dejarse impresionar por la deuda externa de los países en problemas. 

A buenas horas mangas verdes. 

Ahora ya nos encontramos en caída libre en un pozo sin fondo. 

Los ciudadanos asistimos con estupor y miedo al desconcierto de los políticos, a su incapacidad para salir de esta crisis, a su propio pavor cuando los llamados mercados hacen temblar las bolsas de todo el mundo o las agencias de calificación poner a los países al borde del rescate. 

A estas alturas hasta el más tonto sospecha que todos los sacrificios impuestos a la población más débil económicamente hablando no han servido para arreglar nada y menos para satisfacer los deseos insaciables de la economía financiera empeñada en someter a la economía real a sus dictados y convertir a los trabajadores en meros peones de un juego que desconocemos hasta donde y cuando ha de terminar. 

Ahora el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional nos anuncian otra crisis de enormes dimensiones. No nos dicen cual es la causa. Tan solo hablan de la deuda soberana como si esta fuera la causa de todos los males y no al revés. Tal y como dice Joaquín Estefanía en el diario “el País”: “La crisis es la que ha causado el déficit y la deuda pública, no han sido el déficit y la deuda pública quienes han traído la gran recesión”

Resulta penoso y lamentable observar la escasa preparación de nuestros políticos que se entretienen en discutir la limitación del gasto en las comunidades autónomas (a partir del año 2.020) aduciendo que se trata de un golpe de estado contra la sociedad el bienestar y contra el gasto social obviando en su debate el nudo gordiano de todo que no es otro que la forma en cómo se reparte el presupuesto. Felipe González dice que lo que realmente define el gasto social no es el límite en los presupuestos sino “la prioridad que se le dé a una cosas y otras”.   

“¿Mira que si se llegan a haber equivocado?”, murmuran políticos, periodistas y economistas en las comidas-tertulia de estos días. Y mientras tanto, atónitos, aguardamos el siguiente golpe que nos va a asestar el enemigo invisible, al que unos llaman mercado y otros poder financiero mundial, como quien aguarda una catástrofe natural inevitable.

miércoles, 31 de agosto de 2011

!MILLONARIOS DEL MUNDO,UNIOS!


¡Si Carlos Marx levantara la cabeza, seguro que volvería aterrado a su tumba! Ni imaginar pudiera que desde dentro del gran capital surgieran voces criticando a los políticos europeos por no gravar sus fortunas con mayores impuestos. 

Este movimiento ha comenzado en Francia y continúa en Alemania, curiosamente los dos países de la Unión Europea que comandan los fuertes ajustes contra la ciudadanía trabajadora europea dejando que las grandes fortunas se vayan de rositas con un gravamen ridículo. A esto han contribuido no solamente los gobiernos conservadores sino también los llamados socialistas o socialdemócratas, que en esto del vasallaje no hay ideología que valga. 

Sí, porque más o menos, esto es lo que han dicho los millonarios europeos: que quieren mantener una “riqueza sostenible”- sabido es que la pobreza resulta insostenible- y también han advertido que los políticos no están a la altura de las circunstancias pues aseguran que con que tan solo les hubieran gravado sus fortunas un par de puntos la crisis no tendría razón de ser ni tampoco la tragedia económica en la que determinados gobiernos han sumido a gran parte de la ciudadanía de sus países por el hecho de no querer o no poder pedirles a quienes tienen el dinero que arrimaran un poco el hombro para sacar el país adelante. 

Mira que cebarse en los jubilados cuando los millonarios europeos podrían haber afrontado la crisis prácticamente en solitario y sin despeinarse.

Lo más llamativo de todo esto es el silencio de la clase política. 

La ciudadanía se merece una respuesta. Que los presidentes de los gobiernos europeos den la cara y nos expliquen a través de la televisión porque han obrado así, porque siguen obrando así, de espaldas a la ciudanía. Por lo que se ve también de espaldas a una parte de las grandes fortunas y en muchos casos, incluso a los partidos políticos a los que pertenecen, dejando las promesas electorales y sus ideologías en al armario para salir travestidos, alegres y sonrientes. 

Si tuviéramos los medios de comunicación que nos merecemos, es decir los que una democracia nos garantizaría, este sería el debate central y no el vasallaje vergonzoso que tenemos que contemplar cada día con el poder político, los partidos, el poder económico o cualquiera que se sienta capaz de controlar a los medios - que por lo que se ve hoy en día es cualquiera - sobre todo si tenemos en cuenta que aquellos que los dirigen son en su mayoría personas muy habituadas al sometimiento y no a la defensa de la información, ese derecho que nos garantiza a todos los españoles la Constitución y que brilla por su ausencia.

Con un poder político que parece haber olvidado a quien representa y  unos medios de comunicación que no cumplen su función, el poder financiero campa a sus anchas. Menos mal que han salido a la palestra casi doscientos millonarios franceses y alemanes para denunciar lo que está sucediendo, para vergüenza de todos. 

Por cierto, en España ni una sola voz. Ni de los políticos para dar una explicación, ni de los millonarios para solidarizarse con sus compañeros franceses o alemanes. Ellos a lo suyo, a multiplicar sus ganancias, que incluso en épocas de crisis son muy elevadas. Sino consulten los sueldos de los directivos de los bancos o de las grandes empresas. Resultan insultantes, irresponsables, insolidarios. Y más si tenemos en cuenta el reciente informe hecho público por los inspectores de Hacienda (GESTHA). Según este informe, resulta que quienes más han declarado han sido los trabajadores y los pensionistas: empresarios, directivos y profesionales liberales , con sus dineros supuestamente protegidos por sociedades y han declarado al fisco como si se trataran de mileuristas. 

Un fraude fiscal masivo.

Esta noticia apenas ha visto la luz.  Se conoce que los medios de comunicación no la han considerado importante, por eso se la cuento a ustedes.

martes, 30 de agosto de 2011

PACTOS CON EL DIABLO


El programa marcado por el poder financiero e impuesto en Europa por Alemania y Francia se está cumpliendo al pie de la letra.

 El primer paso ha sido el demostrar quién manda aquí y dejar bien claro que el poder político es subsidiario del poder de las grandes empresas multinacionales que operan a sus anchas en el mundo. Ellos, que no han sido elegidos democráticamente, cuentan con la inestimable colaboración de los representantes electos por los ciudadanos europeos. La “democracia traicionada”, que diría José Saramago. 

A la hora de votar hay que pensar seriamente a quien se vota si a aquellos que dicen representarnos para enseguida ponerse a las ordenes de quienes realmente detentan el poder que no es otro, hasta ahora, que el capital financiero, o si por el contrario no sería más sencillo votar directamente a las multinacionales y a la gran banca mundial.  

El primer paso ha sido la demostración de poder tras la debacle económica mundial para acto seguido profundizar en su “victoria” eliminando el llamado "Estado del Bienestar" en toda Europa, condenando a las clases trabajadoras a enormes sacrificios no compartidos por el gran capital. 

El mundo al revés. Los causantes del desastre se ponen al frente de la manifestación y convierten a la clase política y a los ciudadanos en simples vasallos. Se han retrocedido trescientos años en tan solo un decenio. ¿Quién iba a imaginar que tras un siglo de lucha social iba a resultar tan fácil someter a millones de personas. El secreto está a la vista de todos. Ha sido algo así como el pacto de Fausto: los ciudadanos aceptaron gustosamente convertirse en consumidores a cambio de renunciar a toda defensa de los derechos sociales. Intercambiaron sus vidas por casas, coches, ropas y bienestar que hoy les ha sido arrebatado.

Y España es un buen ejemplo de ello. En eso ha consistido para muchos el espejismo económico de los últimos veinte años desde que el ministro socialista Carlos Solchaga pronunciara aquella frase: “este es un buen país para enriquecerse”, dando buen ejemplo de ello con la llamada “beautifull people”. 

Ahora toca pagar el pacto con Satanás. 

Primero nos exigieron la contención de los sueldos de todos los pensionistas, es decir el eslabón más débil, al tiempo que el gran capital festejaba opíparamente la gran crisis; también la rebaja del sueldo del sector público y del sector privado, elevando el índice del paro a cifran astronómicas, por encima del 20%. Poco después se exigió el harakiri a las Cajas de Ahorros y ahora, cumpliendo exactamente el programa anunciado, van a por el Estado Autonómico limitando su poder financiero, un primer paso para someterlo al poder económico financiero y dinamitarlo. 

La oposición es tímida y escasa. Los dos grandes partidos pactan reformar la constitución y es precisamente aquel que prometía un Estado Federal el encargo dinamitar el Estado Autonómico. 

Zapatero será recordado por muchos como el político pragmático que hizo el pacto con el diablo.

jueves, 25 de agosto de 2011

EL BUEN CINE


“El fin es mi principio” y “El hombre de al lado” son dos películas de bajo presupuesto, excelente guión y con buenas soluciones para la puesta en imagen de dos excelentes películas


La primera de ellas, “El fin es el principio” son las conversaciones que un gran periodista, Tiziano Terzani, tiene con su hijo antes de morir. Una visión del mundo muy necesaria, muy directa y muy humana. 

“El hombre de al lado”, nos habla de dos formas de vivir, dos maneras de entender el mundo. Una película argentina con una narración muy novedosa que os encantará. 


Como vereis no me extiendo en explicaciones pues de lo que se trata es de ver cine, buen cine, estos días que seguramente disponemos de algo más de tiempo todos aquellos que se encuentren en Madrid. Quienes no, estar muy atentos a las carteleras o buscar en internet pues se trata de dos cintas muy recomendables


Repito, cine de bajo presupuestos, pocos actores, escenarios muy baratos para rodar, pocas sesiones de grabación pero con excelentes guiones, actores y directores que a mi juicio es en lo que hay que gastar el dinero: en la parte creativa y dejar a un lado los efectos especiales, los escenarios de alto presupuesto o las grandes estrellas que cobran un riñón por interpretar un papel.


Ojala os guste y podais disfrutar tanto como yo. Salud y buen cine.        

viernes, 19 de agosto de 2011

¿POLICÍAS O MATONES?


Jóvenes con gafas de sol para que no se les reconozca, con los brazos cruzados o en jarras para mostrarnos mejor el notable desarrollo de sus bíceps cultivados en gimnasios, un grupo de matones si no fuera porque van enfundados en uniformes de la Policía Nacional, toda una fuerza de choque que demuestra sus “habilidades” y su depurado lenguaje (“te voy a moler a hostias” etc.) no con los delincuentes ni con los terroristas sino con adolescentes o jóvenes que se manifiestan ejerciendo su derecho en democracia para protestar contra la corrupción, la falta de trabajo o el excesivo gasto que muestra el gobierno con la visita del Papa a Madrid. 

Funcionarios a los que los ciudadanos les pagamos su salario no para que aporreen a nuestros hijos con saña sino para que defiendan el orden democrático y las libertades individuales. La porra, el lenguaje soez, los actos provocativos, esas miradas desafiantes más propias de delincuentes que de defensores del orden, no las deseamos para nuestra policía 

He podido observar como estas actitudes se dan sobre todo dentro de los cuerpos de choque, llamados popularmente “los antidisturbios”. Por tanto no se trata de que por la acción de unos pocos se oculte la buena labor de muchos pero si estas actitudes de una minoría de funcionarios de la policía encuentran comprensión e impunidad entre sus jefes caminaremos hacia un cuerpo especializado de matones en lugar de hacia un cuerpo democrático de la Policía Nacional.

Hay que retirar de las calles a todos aquellos que no están preparados para mantener el orden, a los que con su actitud provocan mayores desordenes y fomentan el odio en los jóvenes apaleados ante un colectivo que debería de proporcionar seguridad a todos los ciudadanos.

Estos dos videos son una muestra de lo que estamos diciendo.

En el primero de ellos se puede ver como un grupo de policías elige aleatoriamente a sus “víctimas”, generalmente mujeres o jóvenes pacíficos que aguantan estoicamente sus golpes. En la secuencia completa se puede apreciar con claridad como un agente golpea a una joven en la cara sin previo aviso sin que ninguno de sus compañeros corrija esta actitud sino que muy al contrario la secundan. En el segundo video una periodista es amenazada, todo un ejemplo del manual del mal policía.

 Desde los foros sociales se respira indignación. Acciones como estas no hacen más que tensar los ánimos, provocar nuevas manifestaciones de protesta y poner en marcha la espiral de violencia que nadie desea. 

La cuestión hoy es preguntarse: ¿quién protege a estos energúmenos?

martes, 12 de julio de 2011

EL "PODER INVISIBLE"


Un “poder invisible”, capaz de terminar con nuestra forma de vida tal y como hoy la entendemos, se extiende por Europa y amenaza al mundo. Un poder que ninguna de las poderosas armas de la democracia es capaz de detener. Ni los organismos en los que Europa está representada, como la UE, ni los jefes de Estado o de Gobierno: nadie les hace frente. 

Han llevado a la bancarrota a tres países de Europa: Irlanda, Portugal y Grecia y amenazan con enormes primas de riesgo a España e Italia. Se trata del golpe de estado más importante del siglo XXI. Un golpe de estado mediático, político y económico pues sin la complicidad de estos tres poderes hubiera sido imposible el haber llegado a esta situación. 

Los medios de comunicación, imponiendo el miedo y llevando al convencimiento de los ciudadanos de que ellos son los principales responsables del desastre por haberse endeudado demasiado. Una deuda contraída bajo la presión de los bancos que nos bombardeaban día tras día con folletos y llamadas telefónicas para que ampliáramos todavía más nuestras hipotecas, nos compráramos el coche último modelo o viajáramos a plazo a las lejanas islas de leyenda. Una deuda cuando menos inducida. Ese era el modelo de vida americano, de endeudamiento infinito, que debíamos de imitar y reproducir.
Poco espacio tiene en la prensa, en la radio o en la televisión el comportamiento descarado de los banqueros, sus  escandalosos sueldos, los beneficios de las entidades financieras. 

En medio de una gran crisis propiciada por el capital financiero mundial los Estados se doblegan y abren sus arcas para financiar a aquellos que se esconden detrás de las siglas de bancos y entidades de crédito y de préstamo

Los medios de comunicación, tan solo transmiten escuetamente el mensaje del gran capital , ignorando a los pueblos y a las gentes y no explicando lo que está ocurriendo: por qué nos está ocurriendo, cuales son las raíces del problema y las causas por las que el tsunami financiero hubiera llegado sin previo aviso aún cuando la gran ola especulativa se veía venir desde hace tiempo. Primero con la burbuja tecnológica (las locuras de las empresas ligadas a internet) y más tarde con la burbuja inmobiliaria (precios disparatados y desorbitados en la vivienda)

El silencio y la ocultación de los medios unido al consentimiento de los políticos que nos gobiernan, a su incapacidad para ofrecer una salida, a su sometimiento a un poder que nos dicen que es “invisible”, es lo que está creando el pánico entre la población.

Pánico al observar que todo lo que nos están diciendo los políticos a través de los medios de comunicación: que España se ha librado de ser sometida al “rescate” debido a las duras condiciones económicas que está pagando el pueblo español, no el gran capital (se trata de una crisis tan solo para el que poco tiene. Una crisis que está erosionando las clases medias). 

Pánico, al ver cómo los organismos europeos dejan hacer a ese enemigo invisible. 

Pánico, cuando vemos a nuestro alrededor y comprobamos los grandes destrozos que han hecho en gran parte de las familias: el paro, la falta de expectativas, los expedientes de regulación de empleo, la incertidumbre y las luchas políticas partidistas que crecen en el cuanto peor mejor.

Pánico y sorpresa. 

Sorprende que ni tan siquiera los países perjudicados por ese poder al que gustan en llamar “invisible”, es decir: Portugal, Irlanda, Grecia, España (los denominados PIGS) no se hayan reunido ni una sola vez a nivel de sus jefes de gobierno para tomar iniciativas serias frente a quienes están hundiendo sus economías, la confianza en sus políticos, el futuro y el presente de sus pueblos. 

Tanto silencio, tanta inacción, se está convirtiendo a ojos de muchos en una actitud muy sospechosa. 

Los derechos democráticos se pisotean (el derecho a una información veraz, a una vivienda digna, a un trabajo etc.)  y los mecanismos de vigilancia parecen no haber existido o haberse obstruido dejando a los ciudadanos en manos del poder económico y mediático, es decir de un poder no representativo.

Ahora nos dicen que estamos de nuevo a punto de la quiebra, que nuestra prima de riesgo ha crecido enormemente  y eso en apenas unas semanas. ¿No había dicho la ministra de Economía que los sacrificios estaban dando sus frutos y que las cuentas iban razonablemente bien? Cierto es que al misma ministras nos hablaba hace algo más de un año de “brotes verdes” de recuperación, antes de bajar el sueldo a los funcionarios y congelar las pensiones de más de ocho millones de jubilados. 

No hay brotes verdes ni para España, ni para Europa, ni para el mundo. Si no se le hace frente a la voracidad sin límites del poder financiero no hay futuro para los pueblos. 

La Organización Mundial del Trabajo (OIT) habla ya de casi 13 millones de personas sometidas a la voluntad de las redes criminales internacionales que controlan ya en muchos países la prostitución, los servicios de limpieza, el trabajo ilegal, el trabajo esclavo y la explotación de la fuerza de trabajo en numerosos sectores de la producción. A nadie sorprende ya el conocer la reacción de la mafia en Italia con una huelga salvaje de limpieza en Nápoles para hundir al recientemente electo alcalde de la ciudad.

El trabajo esclavo y los trabajadores pobres (aquellos que a pesar de tener un trabajo remunerado no pueden llegar a fin de mes) aumentan a pasos agigantados en Europa. En la Europa de las libertades, en la Europa de los derechos, en la Europa del bienestar. Y ahora en la Europa de los mercados, en la que Mario Draghi va a ser nombrado muy pronto gobernador del Banco Central Europeo.

La zorra en el gallinero.


El encargado de aplicar el castigo más severo a Grecia por falsear sus cuentas no va a ser otro que el falsificador. Mario Draghi era vicepresidente del Goldman Sachs cuando esta entidad encendía el fuego de la crisis mundial al mismo tiempo que apostaba gran parte de su capital en que el incendio que se iba a producir sería un éxito, como así fué para unos pocos, entre ellos Mario Draghi.

El pirómano bombero encargado de maquillar las cuentas griegas será muy pronto la máxima autoridad del BCE. Para que luego hablen de "poder invisible".