sábado, 14 de julio de 2012

OTRO MUNDO PEOR YA ES POSIBLE

Hace ocho años, trasladé a cincuenta y cuatro personas del mundo, esta pregunta: “¿Otro mundo mejor es posible?”. Entonces las mayores amenazas que podíamos vislumbrar eran la destrucción del medio ambiente y la fragmentación del trabajo, con la deslocalización de las empresas y el fenómeno de la inmigración masiva de los países más pobres a los más ricos del mundo. La respuesta fue: “Si, el mundo está cambiando, pero no hay que hacerse la ilusión de que vaya a mejor. Otro mundo peor también es posible”. Entonces, cuando trasladé a la opinión pública las opiniones de aquellas cincuenta y cuatro personalidades del mundo del conocimiento, me llamaron catastrofista. Naturalmente, eran otros tiempos. Hoy, revisando aquellas entrevistas, se ve claramente como todos nos quedamos cortos.

Mientras hacía aquel trabajo, que duró un par de años, pude sentir en mis propias carnes lo que se nos venía encima. Yo fui una de las primeras víctimas, perdiendo el trabajo que no volvería a recuperar nunca más. Ahora nadie quiere a un periodista de sesenta años en sus empresas por muy despierto que este sea, o quizás precisamente por eso. 

Y eso no fue todo. Mi entorno familiar, que hasta entonces gozaba de buena salud en lo económico, comenzó a resquebrajarse. Mi hija trabajaba como guionista de ficción para series de la televisión. Mi mujer era funcionaria, por cierto una buena funcionaria, en tanto que responsable y cumplidora con su trabajo. No respondía para nada a la imagen que hoy nos quieren dar de los funcionarios públicos, a medio camino entre vagos y maleantes. Y mis dos sobrinos tenían sus trabajos que les permitían afrontar el futuro con seguridad. Etc. Etc.

Hoy todo es diferente. Mi hija ha cometido su primer delito laboral, intentar ser madre a los 33 años. Su barriga comenzó a crecer al tiempo que nacía la nueva reforma laboral, lo que se traduce en que nadie la contrata para no tener que pagarle los meses de maternidad. Parece ser, que una vez que tenga a su hijo, algo parecido le va a suceder durante la lactancia. Padre sin trabajo e hija parada. 

Uno de mis sobrinos, dentro de unos días emprende camino a Londres para intentar buscar un trabajo, después de dos años de no encontrar ni tan siquiera un contrato basura. Tiene 37 años, se considera joven, ha hecho un buen currículo y como vulgarmente suele decirse, se come los mocos. El otro, se apresura a aprender alemán, idioma en el que tiene una muy buena base, para seguramente irse también de España.

Mi mujer es funcionaria y va por su cuarto recorte. Primero Zapatero le bajó el 5% de su salario. Más tarde le grabaron el sueldo con un mayor IRPF, es decir se lo volvieron a rebajar. Al poco tiempo, la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, le volvió a rebajar el sueldo en un 3,5% y de la paga extra se quedó con el 25%. Y ahora con el recorte de Rajoy, se queda sin toda la paga de Navidad, le recortan los moscosos y le aumentan la jornada laboral. Y todo esto en seis meses. No se descarta que muy pronto le pidan que renuncie a una cuarta parte de su sueldo, del  que le queda que no es mucho, al menos eso es lo que se desprende de las últimas declaraciones del ministro de Hacienda,  Cristobal Montoro. Lo llama “un nuevo sacrifico para sacar el país adelante”. En resumen, que mi mujer está comenzando a integrar el llamado colectivo de los trabajadores pobres, que trabajan pero no ganan lo suficiente para poder mantenerse. Como veréis la unidad familiar ha quedado hecha unos zorros.

Todo lo que aquí estoy contando no pertenece al mundo de la ficción. Tampoco pretende ser un ejercicio de ombliguismo- mirar solo lo que le ocurre a uno mismo- más bien es todo lo contrario. Un ejemplo más de los cientos de miles que están ocurriendo en España.

A mi alrededor el panorama es muy similar al que cuento. Los mayores, que hemos tenido derechos laborales y ahora no podemos seguir trabajando, practicamos la economía colectiva, sirviendo de colchón a los más perjudicados.

A menudo, me levanto cada mañana, con el mal sabor de boca de no poder llegar a todos los lugares que desearía para ayudar a quienes más quiero, ya no digo a los más necesitados, y no me acuesto mejor que me levanto pues cada día la marea se lleva más cosas por delante. 

Cuando finalmente nos arrastre a todos, cuando “los colchones” se terminen, los abuelos no puedan dar cobijo a sus nietos, los padres no puedan socorrer a los hijos, es posible que todo cambie. Pero quiero recordar que este cambio ha de suponer un gran esfuerzo generacional y en él nos tendremos que dejar  la piel si fuera necesario, porque, como decían esas cincuenta y cuatro personalidades a quienes yo un día tuve la osadía de preguntar,  otro mundo peor ya es posible.    

jueves, 12 de julio de 2012

¿QUÉ APLAUDEN LOS DIPUTADOS DEL PP?


Mintieron a sabiendas, ocultaron la realidad, abandonaron a millones de ciudadanos a su suerte, se blindaron con grandes sueldos y buenos retiros- puestos en los organismos internacionales o en el Consejo de Estado- algunos de ellos practicaron la corrupción sin límite, y se pusieron al servicio de nuestros verdugos, así son los dirigentes políticos españoles de la última década. 

No vacilaron  a la hora de  castigar a los jubilados, a los parados, a los funcionarios, desmontando la sociedad del bienestar, atacando los derechos más elementales del ciudadano y destruyendo gran parte del tejido productivo provocando con ello el cierre de cientos de empresas y el paro de más de cinco millones de personas. Se pusieron, sin dudarlo, a las órdenes del capital financiero al que sirven sin titubear. De poco sirve lo que ellos crean, lo que han prometido en su campaña electoral, si son capaces de traicionar a sus votantes que no harán con sus principios. Socialistas y populares han practicado y practican, cada uno en su turno de gobierno, la mentira y el olvido de sus compromisos electorales. Dicen que es por salvar el país, sin embargo España no deja de hundirse, curiosamente cada paquete de recortes trae aparejado mayor déficit.  

Nadie , hasta hoy, nos ha explicado el volumen de nuestra deuda por lo tanto no sabemos el tamaño real del agujero ni los recortes que vamos a necesitar para salir de esta. Ayer mismo se presentaba una serie de medidas drásticas que según el Gobierno llevarán a un ahorro de 65000 millones de euros. ¿Eso es poco o mucho? ¿Cuánto hemos de sufrir todavía? Lo mejor es no cuantificar, que el pueblo no sepa la dimensión real de su sufrimiento, de esta manera puede ser castigado de forma continua. En lo que va de año, el Gobierno del PP ha impuesto a los ciudadanos recortes por valor de ciento veintidós mil millones de euros, una cantidad parecida es la que se destina a tapar los desatinos de Cajas y Bancos.

Millones de ciudadanos empobrecidos para enriquecer a los banqueros. ¿Como se entiende que las grandes empresas y entidades financieras de los  35 valores de Ibex que no han producido beneficios en el último año hayan subido el sueldo a todos sus consejeros, directivos y presidentes? El sueldo medio de los consejeros se eleva a 550.000 mil euros anuales, el de los altos directivos a 777.000 mil euros y el de los presidentes a 2,3 millones de euros. Un auténtico escándalo. El Gobierno, tan duro con los de abajo, no ha pedido a ningún ciudadano de esos que ganan por encima de los 100.000 euros al mes que arrimen el hombro para sacar el país adelante. La cosa no va con ellos. La asfixia de unos a costa del derroche de unos pocos. 

La sesión de ayer del Congreso de los Diputados fue la demostración más palmaria de quienes son nuestros dirigentes políticos. Según le repitió varias veces Rajoy a Rubalcaba, el PSOE les engañó cuando estos hicieron el traspaso del poderes, asegurándoles que el déficit alcanzaba el seis por ciento  cuando en realidad estaba cercano al nueve. La persona que proporcionó esos datos, Elena Salgado, ex ministra de Economía ha sido bien recompensada y hoy ocupa un estupendo puesto en la Unión Europea. Rubalcaba a su vez ha acusado a Rajoy de no haber cumplido ni una sola promesa electoral, engañando a todos los españoles. Entre unas acusaciones y otras los diputados de uno u otro signo no dejaban de aplaudir. No se sabe muy bien el por qué de aquellos aplausos, si eran por la satisfacción que les producía el saberse de otra casta, libres de cualquier varapalo económico, o fruto de su propia insensatez.

¿Por qué aplauden, señores, diputados? 

¿Por qué aplauden el sufrimiento de tanta gente?

miércoles, 11 de julio de 2012

UN NUEVO MODELO DE UNIÓN EUROPEA

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que no ha tenido el menor problema en entregar el país en bandeja de plata ante la insaciable voracidad de los mercados y de las organizaciones internacionales- entre ellas la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional- lo ha dicho hoy con toda claridad en el Congreso de los Diputados al anunciar los nuevos recortes- él le sigue llamado “reformas- que castigan a las clases trabajadoras en beneficio de las entidades financieras: “Hemos abierto la puerta a un nuevo modelo de Unión Europea”. Sí, porque de eso se trata, de un nuevo modelo de sistema económico en el que los Estados pierden soberanía, los ciudadanos pierden derechos, se precariza el empleo y se destruye la sociedad del bienestar con todos sus derechos, para conseguirlo hicieron falta dos guerras mundiales con setenta millones de muertos.  

Esta vez los cadáveres no van a ser ocasionados por el fuego enemigo, sino por el hambre, la precariedad o el suicidio. El moderno capitalismo quiere conseguir el que los ciudadanos se vayan “suprimiendo” a sí mismos de forma callada y pacífica, mientras sus vecinos siguen pendientes a las pantallas de las televisiones que no dejan de bombardearnos con la propaganda dominante. ¿Les suena esto de algo? Hace años, lo llamábamos “ciencia ficción”

Propaganda y control, eso parecen ser los dos objetivos del momento. Primero se hace uno con gran parte de los medios de comunicación, radios, periódicos y televisiones y luego se transforma la realidad. TVE ya está en manos de los “tea party” españoles, los más radicales del PP, lo mismo que las radios, la prensa y las televisiones de las comunidades autónomas sobre las que ha recaído el rodillo popular. ¿Sabía usted que el déficit de las 17 televisiones autonómicas supera ya los 25.000 millones de euros? Con ese dinero invertido para mayor gloria de los políticos que intentan implantar sus decisiones a los ciudadanos a golpe de telediario, algunos de ellos imputados por delitos de corrupción, no habría necesidad de recortar los dineros del paro, la sanidad o la educación. 

No, no se confundan, las decisiones de hoy, las que ha explicado Rajoy en el Congreso de los Diputados, no son el resultado de un ajuste duro sino de un ajuste de cuentas social cargado de fuerte ideología.  Al mismo tiempo que se sube el IVA a todos los españoles, el Gobierno pone a disposición de los delincuentes económicos no solamente el olvido y el  perdón sino una serie de medidas para mejor blanquear sus dineros. Sabemos que el dinero criminal se pasea por las costas españolas y que gran parte del resurgir turístico en buena parte de nuestras ciudades mediterráneas se debe a capital chino, alemán, inglés o ruso. Este último ligado a las mafias rusas.

¿Quién puede hablar a estas alturas de ajuste económico cuando todo el coste de la fiesta lo está pagando la gente que pasaba por allí, no aquellos que se han dado el gran festín? Junto a la amnistía fiscal o el mantenimiento de esa gran estructura que dan en llamar “partitocracia” y que abarca desde el Gobierno a todos su órganos de gestión, las comunidades autónomas o el poder local y municipal, vemos como las grandes fortunas no participan en absoluto en el “resurgir económico” del que habla Rajoy como lugar hacia el que nos dirigimos , estas grandes fortunas se amparan en las llamadas Sicav o/y deslocalizan sus empresas en lugares en donde el trabajo esclavo sustituye a aquel que ahora están destruyendo en nuestro propio país. 

De nuestra democracia tan solo va a quedar la sede parlamentaria, Congreso y Senado, este último sin apenas funciones y el primero hipotecado en sus decisiones ante la Unión Europea; la bandera, como símbolo y las camisetas de la selección española. Por lo visto para lo que mejor servimos es para dar patadas a un balón. ! Que lástima que las punteras de nuestras botas  no apunten en otra dirección !.

miércoles, 4 de julio de 2012

CULPABLES Y COMPARSAS AL BANQUILLO



La noticia del día es que Rodrigo Rato se sentará en el banquillo de los acusados a instancias del juez Andreu de la  Audiencia Nacional, ante la denuncia interpuesta por el partido Unión Progreso y Democracia, para responder por el llamado “escándalo Bankia”. Lo que no han permitido los votos mayoritarios del PP en el Congreso de los Diputados, la creación de una comisión de investigación, se va a producir en sede judicial. 

Y con la imputación de Rato otros 35 más, representantes de sindicatos, partidos políticos de derecha o izquierda, todos ellos comparsas millonarios del engaño que terminó poniendo a la sociedad y al estado al borde de la quiebra económica. Entre los imputados nombres como el del ex ministro de Aznar, Ángel Acebes; el ex alcalde de Majadahonda, Romero de Tejada, citado en las listas del caso Gurtel; Mercedes de la Merced o el vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández. Pero no para aquí la cosa, en la lista de imputados del juez Andreu también nos encontramos nombres como el de Moral Santín , militante de Izquierda Unida y con un bruto anual que corta la respiración, más de 400.000 euros. ¿Cómo es posible que IU permita tal desvarío?  Cayo Lara nos debe una explicación, lo mismo que Rajoy, Rubalcaba, o los secretarios generales de los sindicatos. 

Este va a ser un juicio contra políticos y banqueros o viceversa, ya que no se sabe muy bien donde comienzan unos y terminan los otros, pero sobre todo esperamos que sea un proceso contra la corrupción y el engaño. Todo esto no le vendrá nada mal a esa vieja dama llamada democracia

lunes, 18 de junio de 2012

EL G-20, NERÓN Y SU ARPA


Hoy se encuentran reunidos en México los dirigentes de los veinte países más poderosos del mundo para intentar afrontar las consecuencias de la crisis financiera y encontrar una salida.  Este encuentro se produce en la mejor de las situaciones posibles, cuando Grecia ha conseguido un gobierno capaz de seguir las directrices de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional, sin embargo, a pesar de esta buena noticia, los países mediterráneos siguen siendo castigados por el insaciable mercado, España con una prima de riesgo que llegaba a los 590 puntos en su diferencial con el bono alemán y un interés para préstamos a diez años del 7,25%, una situación del todo insostenible.  

¿Qué quiere decir todo esto? Que los políticos más votados por los ciudadanos de las naciones más poderosas del planeta no tienen el poder real, que este ha sido y es suplantado cada día por el poder tecnológico y financiero y que todo lo que ellos hagan y decidan en Los Cabos (México) es papel mojado. Se trata tan solo de una representación. Lo mismo que las declaraciones del presidente Rajoy que rozan el sainete cuando dice que ha sido él quien ha presionado a Ángela Merkel; que no existe rescate; o aquellas promesas pronunciadas no hace tanto de que si ganaba las elecciones él y su gobierno iban a reducir el paro, la prima de riesgo y conseguir torcer el mal rumbo de nuestra castigada economía. No ha dado ni una. Y no es su culpa, como tampoco lo fue la de Zapatero: ambos son tan solo comparsas de una obra que ellos no han escrito ni por supuesto han decidido representar. 

Dice el presidente del Banco Central Europeo, que lo malo de los socios castigados por la deuda es que toman las decisiones mal y arrastras; también dice que hagan lo que hagan da igual pues su destino ya está escrito. Y Dragui sabe de lo que habla, no en vano ha sido él quien ha falseado las cuentas de Grecia, colaborando al hundimiento de ese país.

Es la hora de los enterradores y lo malo es que el cadáver todavía no sabe a qué hora va a ser enterrado. Mientras tanto va de aquí para allá,  asistiendo a las jornadas de la Eurocopa en Holanda o a las reuniones del G-20 en México, sin más orientación que la de un boxeador prácticamente noqueado a quien su entrenador y la afición anima cada vez que besa la lona.
Si es cierto aquello que dicen de que la economía es una cuestión de confianza estamos perdidos: ¿Quién va a confiar en unos políticos- ya sean los del PP o los del PSOE- que no ven más allá de sus narices? ¿Cómo confiar en las cifras de los Estados que falsean las cifras? ¿Acaso alguien se cree a estas alturas las deudas declaradas por las Comunidades Autónomas? ¿O las de la Banca española? 

Nadie cree a nadie, nadie se cree nada.  Y menos a los veinte dirigentes de las naciones más poderosas del planeta. Esa incredulidad es la que dispara el riesgo de los países, la que hace que la deuda y sus intereses alcancen cifras estratosféricas, mientras tanto ellos, los actores secundarios de este drama,  se entretienen en México, fotografiándose en grupo o pronunciando todo tipo de declaraciones.  No hay que olvidar que también Nerón tocó el arpa  viendo como se incendiaba Roma

martes, 12 de junio de 2012

ALTAS ESFERAS

¿Qué pensaría si su banco pide dinero para financiarse  y lo pone a usted como garante del  préstamo y en el supuesto caso de que su entidad bancaria no pudiera pagar lo que ha pedido sus acreedores fueran a por usted o a por sus bienes?. Seguro que no le haría ninguna gracia. Pues eso es lo que ha hecho el Gobierno con este rescate al que llaman "préstamo en condiciones ventajosas". 

Si la banca absorbe los 100.000 millones de euros y eso no le llegara para sanearse será el Estado a través de los Presupuestos Generales del Estado, con el dinero de todos los españoles, el encargado de devolverlo con unos intereses que oscilan entre el tres y el cuatro por ciento. Y este préstamo es preferente, es decir que hay que pagarlo antes que ningún otro que tengamos contraído. Sinceramente, no veo ninguna razón para la alegría de Rajoy o las felicitaciones del Rey.

En el año 2009, el presidente de entonces, Rodríguez Zapatero le dio 150.000 millones a la banca española para que pudiera sanearse y fluyera el crédito. Y nada de eso sucedió. Un año más tarde, a través del Banco de España, se inyectaron 45 000 millones de euros para las Cajas de Ahorro y el pasado año la banca española utilizó 110.000 millones de euros del Banco Central Europeo para provisionarse con fondos reales que les permitiera salir adelante una vez separados los activos tóxicos.  En total, antes del rescate, Bancos y Cajas contaron con nada menos que 300.000 millones de euros para sanearse. Mientras, los españoles seguimos en paro, sufriendo recortes, uno tras otro, y vuelta a empezar. ¿Qué nos hace creer ahora que estos 100.000 millones de euros del rescate vayan a servir para algo? Desde luego no para solucionar los grandes problemas de la sociedad española. 

Si estas cifras astronómicas se hubieran utilizado para ayudar a los españoles en apuros a pagar sus créditos no habría habido desahucios, la banca no tendría problemas de impagos, el ciudadano podría seguir consumiendo y no se habría roto la cadena de la economía productiva pero, claro, el gran negocio financiero de la deuda no existiría. 

Ahora, por poner un ejemplo, se da la paradoja que los cien mil euros del rescate servirán para financiar a los bancos de los que el Estado español es acreedor. Nunca se ha visto que el deudor financie al acreedor para aumentar el volumen de su deuda. Por estas razones no comprendo la alegría del presidente Rajoy, que lo celebre asistiendo a un partido de futbol fuera de España, y que el Rey lo felicite. Algo falla en las altas esferas.

domingo, 10 de junio de 2012

LA DEMOCRACIA SECUESTRADA


Lo que comenzó como crisis financiera en los Estados Unidos contaminó a Europa y pronto, debido a la debilidad de los gobiernos de uno y otro signo, derivó en una importante crisis económica que afectó a la economía real. De esta forma los grandes errores de la especulación mundial la tuvieron que pagar empresarios y trabajadores, unos cerrando empresas, los otros quedándose sin trabajo y precarizándose todavía más. La economía real quedaba atrapada entre las mandíbulas del poder financiero y el poder político se ponía a su servicio. Los ciudadanos pronto pudimos contemplar como detrás de aquellas crisis, financiera y económica, se destapaban otras de mayores dimensiones: la crisis social y la crisis moral. 

Los avances en materia laboral conseguidos con tanto esfuerzo en algo más de un siglo se perdieron con escasa resistencia por parte de sindicatos, de los trabajadores y de los representantes políticos de los ciudadanos. El telón se vino abajo y quedó al descubierto la gran crisis de valores al comprobar que la mayor preocupación entre los ciudadanos de la llamada zona euro no era otra que el mantenimiento del consumo desordenado. El dinero conseguido a cualquier precio- el fin justifica los medios- se ponía por encima de cualquier otro valor moral, claro está que hasta aquí no se había llegado en un día sino que se precisaron años en los que se relegaron a los mejores profesionales y trabajadores sustituyéndolos por jefes dóciles y trabajadores baratos sin importar la calidad de sus trabajos ni el resultado de los mismos. 

Poco importaba que un Banco o una Caja de Ahorros fuera dirigida por gente inexperta siempre y cuando contara con la aprobación del poder político que distribuía a sus hombres en Consejos de Administración, pagando su silencio y sus servicios con cientos de miles de euros al año o con bonus millonarios. Así Rodrigo Rato, con nula experiencia financiera, llega a Caja Madrid como presidente de la entidad financiera tras una guerra abierta en el seno del PP entre Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy. Rato respeta las cuotas de los diferentes partidos que se reparten el pastel. Y otro tanto le ocurre a la Justicia que es parte el botín de esta partitocracia que sustituye a la democracia (“le llaman democracia y no lo es”, se grita en las plazas y calles españolas). 

El Poder Judicial, el Tribunal Supremo o el Tribunal Constitucional se reparten en cuotas de poder. Y siempre el mismo denominador común: la obediencia debida a las consignas políticas de unos y otros. La independencia quedaba enterrada. En los medios de comunicación ocurría otro tanto lo mismo que en los organismos de control democrático: Defensor del Pueblo, Tribunal de Cuentas, Banco de España, Mercado de Valores etc. etc.

Mientras el sistema democrático se desmoronaba fueron muy pocas las voces que se alzaron contra aquel secuestro de la democracia y aquellas que lo hicieron fueron silenciadas. El periodismo de investigación pasó a convertirse en periodismo de hostigamiento obedeciendo a los intereses políticos y económicos- unos se hicieron llamar Sindicato del Crimen e intentaron derribar a un gobierno elegido democráticamente, cosa que consiguieron, y los otros se alineaban en torno al grupo Prisa-  perdiéndose todo atisbo de libertad informativa.

Con la política, la justicia y los medios de comunicación mediatizados el poder financiero encontró el terreno abonado para hacerse con el poder económico, dictar sus propias leyes y hacer que los ciudadanos pagaran por los errores de otros. Los ciudadanos estaban más ocupados en consumir casas, coches, viajes, o todo tipo de prendas de vestir engordando una gran burbuja, primero tecnológica y después financiera que los llevaría al abismo. Y ahí es donde ahora nos encontramos.

¿De qué extrañarse cuando el Presidente del Poder Judicial dice que “es una miseria” el haber falseado sus gastos y pasar como comidas oficiales sus fines de semana en hoteles de lujo con su amante bien armado, y si digo bien armado es porque lleva armas y posee una medalla pensionada de la policía. Además comparte nombre con un mítico jefe apache. 

¿De qué extrañarse cuando vemos como Rato y otros tantos hunden Cajas y Bancos obteniendo en premio millones de euros a cambio? O los desorbitantes sueldos de los directores de medios de comunicación o sus “estrellas” mientras el país se empobrece y aumenta el número de suicidios entre quienes han sido despojados de lo poco que tenían

Lo que de verdad extraña todavía es ver cómo millones de personas votan a quienes les recortan hasta lo más mínimo, a quienes secuestran y pervierten la democracia, a quienes nos llevan al abismo para arrojarnos al precipicio. 

Ayer mismo se ha producido un rescate y todavía no son pocos quienes quieren hacernos creer que se trata de un préstamo estupendo para la banca y que ahora viviremos mejor. 

Algún día alguien se preguntará qué es lo que pasó en estos años en los que a los recortes sociales se les llamaban reformas, o a los rescates préstamos; en los que la mentira y la infamia estaban al orden del día; con el poder político, la justicia y los medios de comunicación secuestrados y porqué hicimos tan poco por impedirlo